Este año creía que no iba a llegar el frío y por fin llegó, el domingo estuvimos a 7º, así que saque, guantes y bufanda que todavía estaban guardados y fuimos a un vivero cercano a dar una vuelta. Llevamos una semana muy tonta, con lluvia, frío y viento de levante, él cual ha dañado muchas playas, las olas de hasta cuatro metros de altura han arrastrado y han dejado muchos tramos de playa sin arena, “el mar pide lo que es suyo”.
El temporal se aleja pero como siempre dejando destrozos a su paso.
Llevo una semana como el tiempo de capa caída y eso que me gusta el invierno y el frío, pero no estoy en mi mejor momento.
Lo único que me anima es pensar que detrás de la esquina esta el finde!!!














